Lo que podemos hacer para mejorar nuestras conversaciones

¿Cómo es mi manera de expresar lo que pienso y siento? ¿Quiero que me escuchen en todo momento, o más bien prefiero mantenerme en silencio? ¿Expreso realmente lo que quiero comunicar? ¿Cómo le resultan mis conversaciones, al que me escucha?.     Si nos damos espacio para la reflexión y nos vamos encargando de lo que sentimos cuando nos expresamos, casi podría asegurar que las próximas conversaciones que tengamos, serán cada vez más agradables y más asertivas.

La manera como nos relacionamos muchas veces tiene más peso que lo que decimos. En ocasiones, las formas superan el contenido. En el día a día, no tenemos la costumbre de reflexionar sobre los hábitos que practicamos al momento de conversar por lo que nos sumergimos en las conversaciones, sin percatarnos cuáles cosas nos traen buenos resultados y cúales necesitan ser ajustadas para mejorar la manera como nos relacionameos con el entorno.

Vale la pena entonces, esbozar cuáles son los hábitos en la comunicación que podrían mejorar la calidad de nuestras en conversaciones en casa, en el trabajo y con nuestras amistades.

1. Para SER OPTIMISTA no es necesario estar siempre con una sonrisa en el rostro, más relacionarnos continuamente desde el pesimismo puede llegar a ser agotador para quien nos escucha. Por eso, es conveniente mirar qué podríamos hacer para ofrecer en la conversaciones que tenemos, un toque de ánimo. 

2. Dice Anthony Robbins que “La forma en la que nos comunicamos con otros y con nosotros mismos determina la calidad de nuestra vida”. En una conversación, es sabio dejar que ocurra el equilibrio. Si queremos hacer conexión con quien nos escucha, es importante DAR ESPACIO a nuestras historias y también a las de la otra persona. Hay estudios que revelan que hablar de nosotros mismos reporta una agradable sensación de placer a nivel cerebral. Si esto es así, la persona con la que estemos conversando tendría una sensación similar, si activamos nuestra escucha activa.

3. Como seres humanos todos tenemos la posibilidad de mejorar las cosas que realizamos y podría ser valioso ofrecer nuestras percepciones a quien nos las solicite, más si convertimos nuestras conversaciones en un espacio de interrupción y corrección continua, es probable que las mismas no fluyan. Vamos a recordar que solo el ESTAR DISPUESTO A ESCUCHAR -sin agregar nuestro juicio de valor-, puede ser lo oportuno para nuestro interlocutor. Es posible que aprendamos más en la escucha, que la necesidad de tener la razón. 

4. IR AL GRANO, es decir, enfocarnos sin mucha vuelta en lo que queremos expresar, asegura un porcentaje alto de éxito en las conversas que tenemos. Si damos vueltas una y otra vez sobre el mismo asunto, se va desgastando el momento y también la persona que nos escucha.

5. CUIDAR LO QUE DECIMOS para no dar pie a un discursos incoherentes caracterizados por malentendidos. Intenta que tus afirmaciones o preguntas no tengan doble sentido, que tus comentarios sean más descriptivos y se enfoquen en estimular cambios de comportamientos y no de criticar a la persona

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Gladys Salazar
Addhara Bienestar Corporativo
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